Un contrato que no se cumple, una herencia bloqueada, una comunidad que no avanza o una deuda que no te pagan. En derecho civil, la vía correcta se decide después de mirar la prueba, no antes.
Llegas aquí porque algo se ha torcido y necesitas saber qué opciones reales tienes. Un proveedor no cumple lo pactado. Una reclamación de cantidad lleva meses sin cobrarse. Una herencia se ha parado porque las partes no se ponen de acuerdo. Un problema en la comunidad de propietarios se repite y nadie lo resuelve.
En todos estos asuntos, el error más caro es actuar rápido y mal: reclamar sin tener la prueba ordenada, dejar pasar un plazo o firmar un acuerdo sin medir sus consecuencias. Lo primero es entender el conjunto. Después se elige la vía.
Cada asunto se estudia con su documentación antes de proponer la vía.
Aceptación y partición, testamentos, legítima y conflictos entre herederos, con revisión de escrituras y bienes.
Impugnación de acuerdos, reclamación de cuotas, obras y problemas de convivencia entre propietarios.
Contratos de servicios, obra o compraventa que no se cumplen, con reclamación de daños cuando procede.
Facturas impagadas y deudas entre particulares o con empresa, por la vía adecuada a cada caso, incluido el procedimiento monitorio.
Contratos de alquiler, rentas impagadas, resolución del contrato y desahucios.
Situaciones familiares con contenido patrimonial que requieren un enfoque civil ordenado.
El derecho civil se gana con documentación. Por eso el trabajo empieza revisando qué se puede demostrar: el contrato, las facturas, los correos, las escrituras y los plazos que corren. Con eso sobre la mesa se ve qué reclamación nace fuerte y cuál nace débil.
Ese análisis crítico, sumado a una visión integral del conflicto, es lo que permite anticipar cómo puede terminar el asunto y elegir la vía con criterio: acuerdo cuando es posible, procedimiento cuando es necesario.
Ejercicio ininterrumpido desde 2008 y colegiada 4.350 del Colegio de Abogados de Las Palmas. Formación en asesoramiento integral de empresas, derecho concursal y mediación civil y mercantil.
Años de litigación en todas las instancias, con asuntos que han llegado al Tribunal Supremo, dan una lectura procesal poco común: haber visto cómo terminan los conflictos cambia la forma de plantearlos desde el primer día.
Nos escribes o llamas y sitúas el problema.
Estudiamos el caso en persona y revisamos la documentación disponible.
Te explico las opciones, con sus tiempos y lo que se arriesga en cada una, y mi recomendación.
Honorarios y plan de acción por escrito antes de iniciar nada.
Intento de solución amistosa, hoy obligatorio, y procedimiento judicial si no hay acuerdo.
La que tengas: contrato, facturas, correos, requerimientos o escrituras. No hace falta ordenarla antes; parte del trabajo es ver qué documento tiene valor probatorio y qué conviene pedir.
Depende del tipo de deuda y de su origen. Los plazos de prescripción varían, y cuando se agotan se pierde el derecho a reclamar. Por eso conviene revisar el caso cuanto antes.
En muchos asuntos sí, y el intento de acuerdo previo hoy es obligatorio. La negociación funciona mejor cuando se prepara como si fuera a haber procedimiento.
Desde impugnar un acuerdo hasta reclamar cuotas impagadas. La vía depende de qué se decidió, cómo y en qué plazo, algo que se revisa antes de actuar.
Se fijan por escrito en la hoja de encargo antes de empezar, con el alcance del trabajo detallado.
Cuéntame qué ha pasado y te digo con claridad qué vías tienes. Primera valoración sin compromiso de encargo.
Las Palmas de Gran Canaria
Colegiada 4.350 · ICALPA
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© 2026 Eva Gutiérrez · Abogada — Las Palmas de Gran Canaria. Textos legales pendientes de aportar.